Resumen del episodio
Las almas de los pretendientes viajan a la morada de Hades y cuentan a Aquiles y Agamenón lo ocurrido. Mientras, Ulises se dirige a ver a su padre, que lo reconoce luego de mostrarle una cicatriz que se hizo cuando era niño. Cuando los pretendientes comienzan la venganza y surge una nueva lucha, Atenea interviene.
Las almas de los pretendientes viajan a la morada de Hades y cuentan a Aquiles y Agamenón lo ocurrido. Mientras, Ulises se dirige a ver a su padre, que lo reconoce luego de mostrarle una cicatriz que se hizo cuando era niño. Cuando los pretendientes comienzan la venganza y surge una nueva lucha, Atenea interviene.
Episodios
Canto 24. El pacto
EscuchadoLas almas de los pretendientes viajan a la morada de Hades y cuentan a Aquiles y Agamenón lo ocurrido. Mientras, Ulises se dirige a ver a su padre, que lo reconoce luego de mostrarle una cicatriz que se hizo cuando era niño. Cuando los pretendientes comienzan la venganza y surge una nueva lucha, Atenea interviene.
Canto 23: Penélope reconoce a Ulises
EscuchadoEl reencuentro tan esperado llega al fin. Ulises intenta demostrar a Penélope que ese mendigo harapiento al que los pretendientes humillaban, en realidad era él.
Canto 22: La venganza
EscuchadoUlises atraviesa con una flecha la garganta de Antinoo y se desata una gran lucha. El momento esperado después de muchos años ha llegado. Ulises, Telémaco, el porquerizo y el boyero se enfrentan con todos los pretendientes.
Canto 21: El certamen del arco
EscuchadoPenélope aparece en la sala donde están los pretendientes y promete casarse con el que, con el arco de Ulises, logre pasar una flecha por entre el ojo de doce hachas alineadas. Los pretendientes lo intentan pero ni siquiera pueden tensar el arco. ¿Le permitirán hacer la prueba a Ulises?
Canto 20: La última cena de los pretendientes
EscuchadoUlises pide una señal y Zeus lanza un trueno en el cielo, como símbolo de una futura victoria ante los pretendientes. Un profeta les dice a los pretendientes que pronto se derramará sangre de ellos, por lo que algunos huyen pero la mayoría se quedan, incrédulos de la profecía.